Aspecto sanitario
Por motivos de salud, muchos fabricantes desaconsejan colocar paneles calefactores a la altura de la cabeza, ya que el calor puede penetrar hasta 3 cm en el cuerpo. Algunas personas también pueden sentirse un poco reacias a exponer su cuerpo a la radiación FIR, pero hay pocas pruebas de que cause algún daño. Los radiadores FIR se utilizan, entre otras cosas, para el desarrollo de bebés prematuros, y la mayoría de las autoridades coinciden en que su uso es completamente seguro si se utiliza correctamente.
También hay muchas afirmaciones sobre los beneficios para la salud de utilizar calor infrarrojo en lugar de las estufas tradicionales. Desgraciadamente, en la actualidad no hay muchas investigaciones científicas sobre el tema.